Alberto Negrini: Arquitectura y paisaje

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Fotos Cortesía Alberto Negrini

Con motivo de la realización del Taller de Paisajismo para estudios de impacto ambiental y planes de desarrollo que inició hoy, queremos compartir esta entrevista a nuestro profesor Arq. Alberto Negrini, realizada por Luis Fernando Quirós, otro de nuestro profesores. 

El arquitecto Alberto Negrini es profesor de la Escuela de Arquitectura, Universidad VERITAS, Costa Rica, especialista en diseño de jardines para múltiples espacios públicos y privados. Lo entrevisté con la idea de clarificar aspectos de naturaleza conceptual y técnica abordados en el proyecto de paisaje exterior o interior donde el arquitecto juega con otro carácter de estímulos visuales, sensoriales y perceptivos.

LFQ: ¿Qué distingue el buen diseño de jardines?
Alberto Negrini: 
Principalmente la sensibilidad o el estímulo a los sentidos, la sensibilidad hacia la naturaleza, es esencialmente la capacidad de establecer la relación con la naturaleza o con nuestro ser interno dado que el jardín es la forma inmediata con la que el habitante de la ciudad entra en contacto con la naturaleza, con el espíritu de la naturaleza, no se trata de copiarla, se trata de emularla, encontrar su esencia.

LFQ: ¿Cuál es el fruto del proceso de diseñar jardines?
AN:
 El fruto es primeramente un espacio agradable, capaz de llevarnos más allá o dentro de nosotros, es un espacio de calidad sensible, además un buen jardín debe permitir el goce estético, científico y filosófico.

LFQ: ¿Cuál ha sido tu formación además de arquitecto, para diseñar jardines?
AN:
 Luego de licenciarme en arquitectura vino el estudio de Ecología, el entendimiento de la naturaleza y agrego, el sentir la naturaleza en todas sus partes y procesos, lo científico y lo vivencial; también numerosos cursos de planificación del turismo y de paisajismo, luego una maestría en Diseño del Espacio, el Producto y la Imagen; pero hay tanto académico como extra académico, leo mucho, observo, reflexiono, aprecio, medito, aprendo. Y por supuesto hacer jardines sensibles innovando y siendo creativos. Además creo que enseñar me enseña mucho.

LFQ: ¿Dónde encuentras los componentes o elementos con que diseñas?
AN:
 En la naturaleza principalmente, como ejemplo, busco qué es lo que la gente tiene en su mente, que es lo que desea. Trabajo tanto con materiales vivos como con materiales inertes, las plantas están asociadas con insectos polinizadores, con aves dispersoras; mariposas, avispas, orugas son parte del diseño. De igual manera rocas, arenas, troncos. Me siento vivo si estoy creando, innovando, pero también busco en la tradición, en la historia, en el lugar. Tengo una máxima: “El diseño nace del lugar”, el diseño no se impone, nace.

LFQ: ¿Qué representa el árbol dentro de ese proceso?
AN:
 El árbol es nuestro hermano, no solo es un ser vivo, es también una metáfora. No solo es un punto focal, es dramático, también es una escuela de supervivencia, de solidaridad.  El árbol es un ser maravilloso que tiene su propio ritmo y sistema de vida, no está solo, vive en asociación con muchos otros seres vivos muy distintos, desde un ave, un mono o un insecto, a una bromelia, una orquídea o el musgo y los líquenes pasando por el suelo y las rocas, el agua, el aire y el sol.

LFQ: Al crear con plantas y árboles generas un cuerpo vivo, que respira y que vierte oxígenos renovado a la atmósfera. ¿Cómo se proyecta a las personas esa fortaleza del entorno, jardín, reforestación u otra para que las personas tomen conciencia de sus bondades?
AN:
 Ese es uno de los objetivos del diseño del paisaje, en primer lugar hay que acercar las personas al espacio, física o espiritualmente, que abra sus sentidos, su conciencia, es algo que no se puede dar verbalmente o por escrito, es una experiencia vivencial, para eso hay que abrir la mente y el corazón, abrir los sentidos.

LFQ: ¿Cómo se innova en ese arte?
AN:
 Igual que con cualquier otro arte o cualquier proceso metodológico, se innova no por el hecho de cambiar, sino para mejorar, para adaptarse mejor, para superarse. Entonces se innova estudiando siempre, viendo lo que pasa en el mundo entero, lo que pasa aquí, lo que hacen y piensan los estudiantes, lo que nos dice el lugar, si te das cuenta, el lugar es fundamental. Y claro, está el gusto de innovar y no de repetir, de copiar, yo siempre quiero crear.

LFQ: ¿Dónde encuentras los estímulos para afrontar un proyecto creativo de esa naturaleza?
AN:
 Para mí, el diseño es vital, no solo un arte y un método, es una pasión, es tan intenso que una sesión de diseño me puede agotar pero me siento lleno, pleno.
Los estímulos los encuentro en el propio proyecto, el lugar me transmite su energía, su fuerza. Además aquello en lo que esté reflexionando puede incidir en el diseño más las bases éticas, filosóficas, morales.

A manera de conclusión a este acercamiento a Alberto Negrini, arquitecto paisajista, quise indagar cuál es la naturaleza de esos estímulos con que él emprende el proyecto creativo de un “ente” que respira y a la vez purifica el aire, que embellece y mitiga tantas contingencias del vivir actual sumidos en una ciudad contaminada visual, sónica, atmosférica, entre otros determinantes que pide a gritos la intervención de un profesional con capacidad de mejorar su calidad y ofrecernos solaz esparcimiento.

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