Crónica de un viaje anunciado. Primera Parte.

Nuestra estudiante de la escuela de Fotografía Julia Murillo, obtuvo recientemente una beca taller de nueve meses en el Centro de la Imagen en México. Queremos invitarlos a conocer en la voz de Julia cómo ha sido esta experiencia. Ella ha escrito en su perfil de Facebook una crónica, que les presentaremos en dos entregas. No se la pierdan.

Crónica de un viaje anunciado

1. Las paradojas de la vida. Obtener al fin este año la visa por 10 años a un país donde no se va a viajar (USA), y en su lugar tener que esperar hasta el último día posible para obtener la visa al país donde sí se va a viajar (México). Bueno, yo creo en llevar las cosas al límite y ponerle emoción a la vida, y así me divierto, esperando horas de horas en el cónsul mexicano. Y en última instancia, será que puedo hacer el proceso migratorio a la inversa, entrar legal a los Estados Unidos, cruzar la frontera para atrás y llegar de ilegal a México… ?

2. Ya me había hecho a la idea de hacer una migración a la inversa y llevarle la contraria a la gente, porque yo creo en llevar las cosas al límite y ponerle emoción a la vida. Así me divierto yo, llevándole la contraria a la gente de cuando en cuando. De repente, en el último momento, al dar el reloj las 5 de la tarde y tener las oficinas 2 horas de haber cerrado (conmigo afuera), me entregaron mi pasaporte visado, y así mi aventura a la inversa llegó a su fin. Ahora voy en vuelo directo, a entrar por el frente, como cualquier otro mortal.

Visa Julia

Foto: Julia Murillo

3. Siempre he creído que lo peor de hacer cualquier tipo de trámite, más allá de las largas filas, las siempre presentes confusiones y las interminables horas de espera, es aquello que sucede en fracciones de segundo: la bendita foto tamaño pasaporte. No se si sea porque soy fotógrafa, pero el sentarme frente a la cámara de un extraño sin tener mayor detalle de que hacer siempre me genera una sensación de incomodidad y completa confusión. Llegó el momento, siguiendo las instrucciones me senté frente a un fondo blanco, espalda recta, con el pelo para atrás, sin lentes, ah y lo más importante “sin sonreír”. Teniendo todo esto en mente, no había terminado de sentarme cuando escuché los tres apresurados clicks y ¡listo!, eso fue todo. Sin poder acomodarme, sin pensar en el como quería ser vista y prepararme, y sin que el que disparó la cámara cruzara palabra conmigo, la bendita foto tamaño pasaporte fue hecha literalmente en fracciones de segundo. El resultado, una nefasta foto de identidad en la que uno no se reconoce en lo absoluto o niega hacerlo.

Foto: Julia Murillo

Foto: Julia Murillo

  1 comment for “Crónica de un viaje anunciado. Primera Parte.

  1. avatar
    J.W.
    21/05/2014 at 3:22 am

    Pero en la que se ve muy bien.

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